
"!Oh grandeza de Dios, y cómo mostráis vuestro poder en dar osadía a una hormiga!, "y cómo, Señor mío, no queda por Vos el no hacer grandes obras los que os aman, sino por nuestra cobardía y pusilaminidad! Como nunca nos determinamos, sino llenos de mil temores y prudencias humanas, ansí, Dios mio, no obráis Vos vuestras maravillas y grandezas" F 2,7 Santa Teresa de Jesús. |